OPINIÓN CARTAS

Es el tiempo que ha pasado desde entonces. Siete días la impidieron a ella cumplir los dos años antes de quedarse dormida. Desde el principio, supimos que nuestra pequeña viviría menos tiempo del que marcan las estadísticas; sin embargo, no dudamos en apostarlo todo a favor de los médicos para que encontraran la mejor forma de avanzar en un tratamiento eficaz para su enfermedad, procurando siempre que tuviera la mejor calidad de vida posible.
Durante todos sus meses de vida, no dudamos en hacer lo que hiciera falta para cuidar de ella, para que fuera feliz; jugar, saltar, correr, viajar, mimos, caprichos... y miradas felinas. Ahora que ella habita en nuestros recuerdos, quisiéramos dar las gracias a Alfonso Rodríguez y a todo el equipo del Hospital de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid. Porque lo dieron todo por ella, porque allí tratan a los animales con dedicación y humanidad y a 'Sury' la cuidaron como si fuera nuestra hija... Quizá tú también has pensado que se trataba de ella cuando has comenzado a leer esta carta.
Carta escrita el 1 de Abril de 2009.