
Es, por ejemplo, lo que cree la agencia Imaginarte y, por eso, ha creado una “pocilga creativa” abierto a equipos empresariales que necesiten un lugar para reunirse a pensar y tomar decisiones.
El interiorista Oscar Vidal ha colaborado en la elección de la estética de este espacio y, según dice, “parte del atractivo del diseño se encuentra en la conexión con la estética futurista de las pelis de ciencia ficción de los años 60 y 70”.
El proyecto de la sala no quedará ahí. Ya se baraja la posibilidad de franquiciar la idea y aplicarla a pubs y espacios de ocio y, además, se ha desarrollado una línea de complementos de decoración como el taburete uik uik, la lámpara de morcillas oro y camarera-jamona.
Para el director de Imaginarte, Antonio Piñero, “el resultado responde más al producto de un sueño que a cualquier realidad existente”.











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