Ya tenemos la solución a la crisis, nos la ha dado Berlusconi... ese demócrata. Por un lado, ha decidido darle una tarjeta 40 euros al mes a los pobres para que puedan comprar. Mientras, ha decidido gravar el porno... GRAVAR con V, con un impuesto del 25 (sin rimas), por ciento. Esperemos que a los pobres no les guste el porno porque sino, va a ser peor el remedio que la enfermedad.
En otro orden de penas, nos llega la historia de un hombre que tuvo "un sueño de muerte"; así titulaban la historia en la que el susodicho salvó la vida tras caer en un camión de la basura desde el contenedor donde dormía. Para que luego digan lo de "hogar, dulce hogar".
Claro que lo del trabajo tampoco es salud del todo, que se lo digan al empleado de los almacenes Wal-Mart que murió aplastado por la multitud en un día de esos de compras compulsivas... y asesinas!!!. Hubo además tres heridos en la avalancha en cuestión... y eso que no han llegado las rebajas de enero, que como diría el otro... alucinantes.
Siguiendo con los hipermercados, hay noticias que te quedas pensando..."ah, pero esto no era ya así??". Y es que cuando uno lee que el tribunal Supremo obliga a Carrefour a respetar las 48 horas seguidas de libranza de sus empleados. Vaya, vaya... o sea que eso de cerrar a las 23:00 y abrir los festivos y siempre que puedan, es a costa de tener a unos empleados sin vida familiar. Habrá que pensar en ello la próxima vez que pensemos... "¡ qué baratito es Carrefour!"
Pero sin duda, la noticia de la semana es la que nos cuenta que "Un pueblo inglés regala chancletas a chicas ebrias para evitar que se hieran". La historia es que quieren evitar que se hieran al quitarse los tacones en la calle. Digo yo que en ese pueblo debe hacer un frío que pela y encima se les ocurre el tema de las chanclas, que más que fomentar el civismo, conseguirá lo contrario en fechas navideñas. Seguro que no se cortarán cuando se descalzen, pero más de una puede terminar con unas fotos muy fashion en "facebook", con esas chanclas a juego con su vestido de noche... en tu casa o en el coche... oh yeahhh.
AUTOR DEL MONÓLOGO: Ignacio Caballero










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