Agradezco profundamente a Esperanza Aguirre su Ley de Liberalización de Horarios Comerciales y es que, le agradezco una vez más, que como trabajadora de un centro comercial y conmotivo de las fiestas navideñas, llegue a mi casa a medianoche. Le agradezco que, si ya es difícil trabajar hasta las 10 de la noche, lo hagamos hasta las 11 y a precio normal, es decir, le agradezco que no se considere una hora extraordinaria ni nocturna y que sea retribuida a precio normal. Le agradezco a la señora Aguirre que en vez de contratar a más personal y así descender las tasas de paro, los dueños de las grandes cadenas alarguen las ya de por si interminables jornadas de sus trabajadores. Le agradezco que trabajemos los siete días de la semana, que no diferenciemos entre martes o domingo. Le agradezco a la presidenta de la Comunidad de Madrid que anime a comprar más horas al día a pesar de la crisis que vivimos, a consumir y consumir aunque no lleguemos a fin de mes. En fin, le agradezco que estas fechas pasen de ser familiares aser “currables”.—
Ana Molina. Torrelodones.
Publicado en ELPAIS. 30/11/08










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