Leo con cierta satisfacción que la Sociedad General de Autores ha perdido una demanda contra la revista Quimera por un artículo satírico-poético en el que ésta criticaba el funcionamiento de las gestoras de derechos de autor.

Me cuesta comprender qué pinta la SGAE ejerciendo de justiciera contra determinados contenidos amparados en la libertad de expresión; debería limitarse a vigilar el uso que se hace de los mismos que están bajo su protección.

En relación a los derechos de autor y su explotación, cada vez resulta más ridículo observar cómo las estanterías de libros, discos y películas se llenan de; reediciones, ediciones para coleccionista, ediciones limitadas, ediciones exclusivas, discos de duetos, discos de homenaje, el mismo disco con media canción más, otro con las mismas canciones pero grabadas fatal, montajes del director con las escenas que sobraron y que no valían para nada... en fin... como si algunos autores se convirtieran en piratas de sí mismos. ¿Está penado al autoplagio? Lo de vender humo, parece que no.

AUTOR: Ignacio Caballero