Los Cohen han dado en el clavo. Ocho meses después de la oscura No es país para viejos, llega la comedia QUEMAR DESPUÉS DE LEER, para sacar lo mejor de la comedia de los Cohen desde El Gran Salto y El Gran Lebowsky .

Quemar después de... es una ácida crítica a los servicios secretos americanos (CIA), sirviéndose para ello de una pandilla de descerebrados que bordan sus papeles: desde un genial Brad Pitt, a un desquiciado John Malkovich, pasando por un esperpéntico George Clooney y una histérica Frances McDordmand que vuelve por los fueros de los Cohen tras su Oscar por el clásico Fargo.

El despido de Osborne Cox (recordad este nombre)... agente de la CIA, provoca que éste decida escribir sus memorias como agente secreto. Por piruetas del destino, el contenido de esas memorias termina en un CD que encuentra un empleado del gimnasio "Cuerpos Duros"; un Brad Pitt convertido en adicto al Gatorade y el IPOD.

A partir de ese momento, el intento de chantaje a Cox... Osborne Cox... desencadenará una espiral de situaciones delirantes interpretadas con el punto justo de exceso y la pizca adecuada de aparente cordura.

EL DRAGÓN ELOGIA: un guión y unos actores que hacen que cuando termina la peli digas: ¿ya?

EL DRAGÓN CRITICA: un punto de violencia excesiva que podía ser menos explícita. Con la cara de odio de Malkovich era suficiente.

EL DRAGÓN OPINA: Los Coen saldan su deuda pendiente con la comedia tras titulos anteriores como Crueldad Intolerable y Lady Killers, a años luz de esta genialidad que debe quemarse después de leer.

ALGO PARA RECORDAR: la llamada telefónica de Pitt a Malkovich. Un Gila del siglo XXI antológico.