Qué facil es confundir ambas profesiones. Realmente, hasta que un actor no está a un par de metros de ti en el teatro, sin nada artificial que os separé salvo el oxígeno compartido... no puedes valorar la calidad de su trabajo. Solo entonces va camino de poder demostrar su valía en esa profesión de ficciones cercanas.

Sin embargo, te levantas por la mañana y no dejas de escuchar en los medios de comunicación, que nuestros mejores actores son fulano y mengana... y me cuesta recordar -es un decir- cuándo se han subido a las tablas de un teatro para demostrar lo que realmente valen como lo que dicen que son. Lo de Estrellas lo bordan... pero ni siquiera eso es mérito suyo.

Cuando no existen las tomas falsas, cuando se hace bien frente al público, cuando no ganas un Oscar aunque merezcas un Max o un Tony... cuando eres un actor/actriz y no simplemente una Estrella, posiblemente fugaz, es entonces cuando merece la pena de verdad pagar por verte. Es entonces cuando te conviertes en lo que muchos/as fingen que son. Corten.

AUTOR: Ignacio Caballero.

PUBLICADA EN:

- LA VOZ DE ASTURIAS. 22/09/08