Desgraciadamente, un hecho como el vivido el 20 de agosto en Barajas despierta de golpe a una sociedad y, con algo de suerte, a los periodistas profesionales.

Digo esto porque desde el mismo día de este trágico accidente, hemos asistido a un catálogo de barbaridades relacionadas con la falta de rigor, la ausencia de noticias contrastadas, las preguntas morbosas y huecas a familias destrozadas y esa costumbre de poner en portada lo más polémico en lugar de lo que sea verdad.

Tampoco entiendo que la cobertura informativa consista en repetir una y otra vez los mismos datos sin aportar nada nuevo... como si el mérito sea estar hablando del tema en lugar de informar.

Surgen expertos hasta de debajo de las piedras que se venden al mejor postor para declarar lo que haga falta, se pone en tela de juicio a toda una profesión sin ningún miramiento, se alientan manos oscuras y emociones necias... mientras lo único importante sería informar con rigor, seriedad y sobre todo respeto al dolor de las familias; a las que deseo acompañar en este sentimiento. Un abrazo.

AUTOR: Ignacio Caballero

PUBLICADO EN:

- LA GACETA DE LOS NEGOCIOS. 23/08/08