.
QUIZÁ QUIERA SER OTRO
Ayer, mi sombra
abatida por la lluvia
blandía un puñal.
Afronté la embestida
en la arena,
en la hierba,
luego, más arena.
No sentía frío
a pesar de agonizar.
No había allí
más monstruo que yo.
Y la sombra gimió
al eco de mi risa.
Y el cielo se desplomó fiero
atravesando mi angustia,
sin mermarla.
Quizá quiera ser otro.
Uno amado,
esperado
con el corazón expuesto.
Quizá quiera ser aquél.
Escuchando radios
y no conciencias.
Quizá no quiera ser yo.
Entre paredes
que aprietan hasta estallar.
Al que no besan.
No abrazan.
No saludan.
Y tras la puerta.
Nada.
Aunque el hedor a estar no siendo
aplauda.
Sombría estancia
donde se hace el autor.
Y las botellas en fila
a punto de fusilarme.
Condenado por ahorcar al amor
de un árbol sin raíces.
Condenado por desterrar
perdones mudos.
Y lo amargo paliará
la muerte del otro y de aquél.
Empapando mis costillas.
Exfoliando errores.
Hasta que la noche se descuelgue del día.
Y en medio de la historia paralela
donde el alcohol me separa un poco más de mí.
Quisiera ser otro,
uno
que no fuera yo.










Sé tú. Lo mereces. Saludos.
Es desgarrador tu grito, hacia tiempo que no veia a alguien mas angustiado que yo.
eres una máquina poppy..... eres capaz de poner en palabras todo lo que puede llegar a pasar por nuestras cabezas.... yo, lucho por poner en palabras todo lo que hay en la mía.....imposible.
Un regalo para los sentidos.
Un privilegio para esta ciudad de Manhattan.
Gracias Poppy.
Kiss a 200
Nacho