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Hay cuatro años de distancia entre 2012 y 2016. Hay dos horas de avión entre Londres y Madrid. ¿En serio piensan los responsables de la candidatura que puede ganar la ciudad que lleva al cielo?.

Dando por hecho que el nivel de la candidatura será máximo y que bajo todos los parámetros la ciudad en la que vivo podría organizar con gran éxito unos Juegos Olímpicos, parece un poco temerario creer que el COI pueda elegir organizar unos juegos en "la habitación de al lado" después de 2012; en esa fecha Madrid casi podría ser subsede olímpica por su cercanía a la capital inglesa

Sería más serio y coherente concentrar los esfuerzos en el año 2020, aún a riesgo de que esa fecha deje la gloria política en manos diferentes. Quizá sea esa mala costumbre que tenemos de pensar poco en las políticas a largo plazo; esas que repercuten en el bien común sin medallas personalizadas.

AUTOR: Ignacio Caballero