.
En los tiempos que vivimos existe una férrea legislación en referencia a la Protección de Datos; las empresas y personas particulares se enfrentan a severas sanciones si no gestionan correctamente o hacen mal uso de los datos personales de sus empleados y/o clientes.

Como ciudadanos, las garantías sobre nuestra intimidad y honor están protegidas a nivel legal como nunca antes; como consumidores podemos reclamar prácticamente por todo y se ha creado toda una industria de abogados de familia que, llegado el caso, se enfrentarán entre sí.

Hoy en día el azote de antaño que yo protagonicé en mi proceso educativo, está considerado delito. Mi biografía en el patio del colegio sería hoy suficiente material para un expediente por bullying y dentro de poco podremos registrar derechos de autor por nuestro tono de voz.

Con esta corriente legal destinada a proteger nuestra intimidad e integridad física... entiendo perfectamente a Telma Ortiz. La vida privada, que con tanto celo defendemos cada uno de nosotros con el amparo de la ley, no debería ser avallasada por esos pseudoperiodistas que tienen que rellenar huecos programas de televisión hablando de rumores, chascarrillos y pensamientos en voz alta que no rozan el ridículo... le pasan por encima.

AUTOR: Ignacio Caballero

PUBLICADO EN:

- PUBLICO. 17/05/08
- EL CORREO ESPAÑOL. 17/05/08

Una canción que ilustra perfectamente el mundo rosa de hoy