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Si no fuera porque mi chica es psicóloga, el otro día habría necesitado acudir a terapia para recuperarme del impacto de ver que en el Cine Callao de Madrid las dos películas en cartel eran españolas. Por si esto fuera poco, había gente haciendo cola para verlas. No todo está perdido.
Al día siguiente, fui con la cuidadora de mi corazón a ver la película "Cobardes"; la primera conclusión es que esa cinta debería ser adquirida por el Ministerio de Educación y ser emitida en todos los colegios de España; con la asistencia obligatoria de padres, alumnos y profesores.
"Cobardes", convertida en la "Te Doy Mis Ojos" del acoso escolar, sabe plasmar un problema de permanente actualidad desde todos los puntos de vista, sin concesiones y dejando que cada palo aguante su vela. Un problema complejo que ésta película, con su difusión masiva, ayudaría a afrontar de forma más efectiva.
AUTOR: Ignacio Caballero










Me encargaré de buscar la manera de verla. Me has abierto los ojos. Este medio es lo mejor para saber. Lo difícil, a veces, es separar el polvo de la paja.
Gracias por tu aporte.
Saludos
No la he visto aún, pero ten por seguro que la veré, seguramente en la soledad elegida. Por?. La excesiva empatía con la ficción puede resultar chocante a los ojos ajenos. Hay lágrimas previsibles que deben ser derramadas en soledad.
Sin verla me aventuro a decir que hay películas que se vuelven necesarias, aunque como siempre estarán los ignorantes a piñón fijo del "otra película española". En fin, esos comentarios dejémoslos para aquellas que se los ganan a pulso. Haberlas haylas.
Besos
Estoy contigo en eso de que esa pelicula se debería de visionar en todos los colegios. Fui a verla porque como docente que seré en un futuro, es un tema que nos implica mucho, por lo que tenía ganas de ver como lo trataba la pelicula. Pero he de decir que deja un poco que desear la pelicula, creo que se podría mejorar un poco. Pero bueno que es una gran pelicula para ponerla en los colegios y trabajar a raiz de lo que se ve en ellaa.
Para mi tiene pequeños matices a mejorar, pero el conjunto de la historia es de notable alto.
Sobretodo porque no se centra en el niño cabrón que pega al niño indefenso.
Ninguno es solamente lo que parece y ambos se entremezclan. Además, nos lleva de cena con ambas familias para descubrir que de tales palos... a veces... tales astillas.
El toque Padrino.... sublime.
Abrazos
Nacho