Leo sin cierta sorpresa un artículo interesante sobre Jose Antonio Reyes; crack futbolístico con origen en el Sevilla y recorrido por el Arsenal, Real Madrid y ahora Atlético de Madrid. Total: 44 millones de euros en traspasos. Una joya.

Ahora bien, se pone de manifiesto en la biografía de este jugador que el dinero le ha alejado de su talento y le ha acercado a su afición por los coches; ¡¡catorce!!, que diría U2. Se ahonda en el hecho de que muy centrado no parece en su trabajo y se pone en duda que haya hecho un uso inteligente de su dinero y de sus cualidades.

Todo esto me hace pensar, junto con el soporífero debate de esta semana de Luis Aragonés en televisión, que no tiene ningún sentido intentar explotar a estos profesionales como si fueran pensadores, grandes opinadores, con algo interesante que decir o personas forzosamente inteligentes. Son futbolistas; no hace falta ser nada de lo que se pretende que sean parar ejercer su profesión. Se me ocurren decenas de deportes en los que, como mínimo, podemos hablar de auténtico atletas... pero este no es el caso.

De todas formas, sigue habiendo tardes enteras de fin de semana dedicadas a los forofos de este deporte, que llenan tertulias durante horas que hablan de aire, esféricos y "tú no tienes ni idea"... ¿de qué?.

AUTOR: Ignacio Caballero

PUBLICADO EN:

- METRO Madrid. 21/04/08
- PUBLICO. 21/04/08.
Ver