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Aquella madrugada el despertador le sobresaltó de forma ruidosa... no tardaría en recibir una denuncia de su vecino de arriba por contaminación acústica.

En el desayuno con su hija Irene, de cuatro tiernos años, tuvo un enfrentamiento porque la niña tiró el tazón de cereales al suelo Nuestro protagonista fijó su mirada en ella desaprobando su actitud... al poco tiempo la niña llamaría al teléfono del menor y llevaría a su padre a juicio. Ganó la niña.

Aquella mañana al salir a la calle para ir a trabajar, verificó la ausencia policial para poder ponerse su MP3 y escuchar un curso de inglés que había pirateado en internet. Creía que así aprovecharía más el tiempo y seguía mejorando su formación en idiomas.

Fue fotografiado con un móvil y denunciado por otro peatón...al cabo de una semana recibió una denuncia por ir por la calle escuchando un Mp3 con un curso de inglés piratedo. Tuvo que pagar a la SGAE en España y a su homóloga británica.

Nuestro sufrido ciudadano remató el día con una demanda por acoso sexual al comentarle a una compañera de trabajo que tenía buena cara. Ahora está encarcelado con dos juicios pendientes y una amenaza de embargo para costear los juicios."Mala gente... esto@s ciudadan@s van provocando.

AUTOR: Ignacio Caballero