.
Hoy votaré por las cosas que se han hecho bien, por las que se han hecho mal, por las que no se han hecho, por las que quiero que se hagan.

Hoy votaré para apoyar unas ideas, pero sabiendo y aceptando que la mayoría pueden ser otras diferentes. Hoy votaré para dar voz a mis pensamientos, para expresar que estoy aquí, que cuento igual que todos, que tengo mis inquietudes y que por eso participo en esta quedada de los que vivimos en la misma casa.

Hoy votaré sin pensar en que antes no se podía, votaré con la intención de que siempre podamos hacerlo. Hoy votaré para que la etiqueta de mis pensamientos no sea un problema, para que las personas respetemos diferentes formas de pensar y las veamos como una diferencia que nos enriquece, más que como una frontera que nos separa.

Hoy votaré porque mi decisión encierra críticas y elogios, porque el sentido de mi voto también es voto ausente en otras ideas. Porque hasta quienes están en contra de todas las ideas, hoy también lo pueden expresar votando.

Hoy votaré con la conciencia de haber escuchado a todos de diferentes formas, con cristales a veces tan opuestos, que me sirvieron para crear mi propio criterio.

Hoy votaré por mi. Porque cada voto cuenta lo mismo y nos iguala a todos.

AUTOR: Ignacio Caballero