.
Paseando por nuestro barrio hemos visto varias veces al caer el sol a una niña de unos cuatro años paseando con su padre. Siempre lleva ella una correa doble con dos perritos a los que pasea con una naturalidad tremenda.
Mientras, su padre la acompaña pacientemente acompasando el tamaño de sus pasos a los de ella. Nos hace sonreír el verla controlar a los que seguramente serán "sus perritos", de los que se hace responsable de sacar a pasear.
Esto contrasta con otra imagen menos risueña. Iba con mi coche por la calle Goya cuando paré en un semáforo; vi que cruzaba una chica hablando por el móvil mientras una niña pequeña de unoscinco años le tiraba de la chaqueta para que le cogiera la mano mientras cruzaba. Ni caso.
Tener un hij@ es un acto de responsabilidad... y educarlo y cuidarle una obligación adquirida libremente por sus padres... que en algunos casos no llegan ni a "presuntos adultos" en su comportamiento.
AUTOR: Ignacio Caballero

PUBLICADO EN:

- METRO 11/10/07