.
Recuperamos esta sección en la que os invitamos a dejar reseña de esas personas que en nuestro día a día nos sorprenden.
Hoy os quiero hablar de lo que me sucedió el pasado jueves; estaba en mi lugar de trabajo cuando llamaron al teléfono. Cuando descolgué, una voz femenina me preguntó por Angel, uncompañero de trabajo... seguidamente me dijo que si yo era Nacho... contesté que Sí.
Fue entonces cuando me dio las gracias por lo que había escrito sobre su hijo en diciembre del pasado año. Fue entonces cuando la emoción de sus palabras me desbordaron en mi ayuno de madrugada.
Gracias por esas palabras y por esa voz que tanto me conmovió.
Aquí reproducimos la carta que fue objeto de aquel agradecimiento.
1 Diciembre 2006
CADA DÍA, HASTA MAÑANA
Él entró a trabajar en nuestra oficina hace ahora unos cinco años. Desde entonces siempre tiene un gesto que le honra porque lo ha convertido en cotidiano; ese gesto consiste en recorrer toda la oficina para despedirse de los que están en la cocina, situada al fondo de nuestro lugar de trabajo. Cada día se acerca para decirnos "hasta mañana", a los que estamos allí charlando, comiendo o tomando un café.
Él es el único compañero de trabajo que tiene dificultades de movilidad; eso convierte su gesto amable en una costumbre que, a mi personalmente, no me pasa desapercibida, al contrario. Gracias Ángel.
AUTOR: Ignacio Caballero
PUBLICADO EN:
- QUÉ Madrid. 01/12/06
!-->










Escribe un comentario