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La tragedia ocurrida esta semana en Mineápolis cuando un puente se vino abajo sobre el río Misisipi, pone de manifiesto una vez más hasta qué punto se lleva al extremo la idea de gasto mínimo en el mantenimiento de las infraestructuras.
Se dice ahora que dicho puente podía aguantar hasta el año 2020... evidentemente la persona que decidió tan nefasta profecía tenían tanto optimismo encima como falta de criterio y responsabilidad. Me pregunto si utilizó un dado para decir el año en el que el puente sería reforzado.
Esta tragedia saca los colores de la primera potencia mundial, arrasada por el huracán Katrina hace un par de años y en la que dio síntomas de tener un gobierno prácticamente incapaz de articular a los servicios de emergencia... hasta los bomberos se contrataban como mercenarios. Oferta y demanda.
Qué miedo da pensar que la rentabilidad económica se aplique a todo. Habría que pensar que determinadas inversiones, simplemente evitan tragedias. Sin más.
AUTOR: Ignacio Caballero
PUBLICADO EN:
- LA RAZÓN. 06/08/07










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