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1. EXTERIOR. GASOLINERIA. SIGUE AMANECIENDO

César para el coche, mira a Claudia sonriendo ligeramente, con ternura. Se baja del coche y se dirige a la tienda de la gasolinera.

Mientras tanto vemos un primer plano de Claudia dormida, la cámara se mueve muy despacio, de pronto se despierta muy sobresaltada.

Cuando se tranquiliza un poco ve que César vuelve con una bolsa que contiene bollos y algún batido. Echa gasolina y entra de nuevo en el coche, la sonríe le da un beso en la mejilla.

CÉSAR

(sonriente y muy despierto)

Buenos días dormilona… que ya han pasado las vacas

de la leche…

CLAUDIA

(adormilada y desperezándose)

Los burros tonto… son los burros… de la leche…. ¿dónde estamos.. cuánto queda?

CÉSAR

(sonriendo)

Nada mi niña, en un par de horas y hemos llegado… puedes echarte otra cabezadita.

En ese momento César arranca el coche y comienza a ponerse de nuevo el cinturón.

CLAUDIA

(frotándose algo los ojos de sueño)

¿No quieres que conduzca yo un rato ahora?… estarás

cansado, ¿no?

CÉSAR

(de nuevo sonriente)

No cari, tranquila, si ya no queda nada, tú descansa

CLAUDIA

(ahora sonriendo)

Eres un cielo mi amor, ay, mi niño… cuanto le quiero!!

(le da un achuchón y un beso sonoro, de los de abuela)

Ella no se echa de nuevo sino que se hace una coleta y se incorpora un poco el asiento para ir hablando con él.

2. EXTERIOR. ALTERNANDO INTERIOR DE COCHE CON EXTERIORES. SIGUE AMANECIENDO.

CÉSAR

¿Bueno, qué, has tenido algún sueño interesante?

CLAUDIA

(con gesto de intentar recordar)

Pues ahora que lo dices si. Era una pesadilla en la que alguien me perseguía…. Un poco agobiante a decir verdad, seguro que tiene algún significado.

CÉSAR

Venga ya Audi, supongo que no te creerás esas chorradas de los sueños y la gente que los “interpreta” (esto último lo dice con burla).

Ahora vemos un plano del coche desde el borde de la carretera, vemos que el coche se acerca y pasa a toda velocidad por delante de la cámara…

CLAUDIA

Pues claro que si César, siempre estás con lo mismo, con tu mente matemática… es que acaso no eres capaz de ver más allá de números y cosas que puedas tocar?..

CÉSAR

Pues claro que no, si algo no se puede demostrar, es que no existe.

CLAUDIA

(un poco más contrariada)

Eso es una tontería… entonces, por ejemplo… por qué sabes que existe el amor… ¿por qué piensas que yo te quiero?

CÉSAR

(con risa chula y autosuficiente)

Bueno mi amor, es que tú y yo somos el uno para el otro… (le toca la mejila… ella se retira con desdén)… y además a ti si te puedo tocar. (dice sonriendo)

CLAUDIA

(cada vez más alterada)

Pues en teoría el amor no se puede demostrar, ni pintar, ni razonar, ni teorizar… o acaso tienes una fórmula… amistad + cariño = amor verdadero?????

(dibuja la suma en el aire)

CÉSAR

Bueno cari, no te pongas así… tampoco es para tanto… puede que los sueños tenga algo que ver con la realidad, pero es siempre por pura casualidad.

CLAUDIA

A lo mejor el amor también es casual, por eso hoy en día dura tan poco… ¿no crees?

CÉSAR

Venga Audi, no te enfades, que te pones muy fea… tonta… sonríe…

CLAUDIA

(no puede aguantar la sonrisa)

Eres un cuadriculado de mucho cuidado.

CÉSAR

(sonriendo de nuevo)

Claro mi amor, somos el complemento perfecto… tu eres la imaginación y yo la razón….

CLAUDIA

Sí será eso… creo que tu sólo has desarrollado un hemisferio de tu cerebro


CONTINUARÁ...

AUTOR: Ignacio Caballero