.
Hace unos días me dirigía a casa como otro día cualquiera. Iba pensando en lo que iba a cenar. Era una tarde nublada y el viento reinante presagiaba noche desapacible.

Pasé junto a un hombre que estaba preparando su "acampada nocturna" al abrigo de unos portales de un edificio cercano. Al verle de espaldas me dio la sensación, triste sensación, de que hacía esto todas las noches aunque no desde hace demasiado tiempo.

Tuve por un momento un pensamiento en forma de cuento de navidad, pero mi sentido común lo aniquiló en poco tiempo. Esa noche cené pensando en esa persona que dormiría "acurrucado" en la dureza de los adoquines; convertido, como muchos/as otros, en parte del mobiliario urbano de nuestras ciudades.

Al día siguiente,en las noticias vi al primer "valiente" que iba a hacer lo mismo por conseguir unas entradas de fútbol; dos noches de "sacrificio" durmiendo en la calle para ver un partido que decide una liga.

Desconozco los motivos que condujeron a aquel hombre a hacer de la calle su "casa". No me interesan los más mínimo los de el "héroe" de la cola del Bernabéu. Pero da que pensar todo esto. ¿No?.

AUTOR: Ignacio Caballero