Diseño, cualquier cosa sobre la que ha habido una decisión. Decisión, la elección del homicidio más razonable sobre una duda. Dudar, tropezar con las propias posibilidades. Posibilidad, todo aquello que algún día será probable. Probabilidad, anestesia de un futuro error. Errar, el principio para no equivocarse. Y equivocarse, la única forma que conozco de crecer.

Crecer, aprender a despedirse. Despedirse, mudarse de esperanza. La esperanza, lo último que se tiene. Tener, dejarse poseer por algo o por alguien. Alguien, secundario, extra o figurante en la película de tu vida.

Vivir, echarle faroles al arrepentimiento. Y arrepentirse, la forma más eficaz que se ha descubierto para perder el tiempo.

Tiempo, eso que pasa cuando no pasa nada, corre cuando parece que sólo pasa, y vuela cuando ya ha pasado del todo.

Todo, lo que te daré si me enamoras morena. Enamorarse, quererse hacia afuera. Fuera, lo que rodea tu hogar. Hogar, donde quieres volver. Y volver, lo que te convierte en familia.

Familia, con quien quieres estar. Estar, el principio de la palabra quedarse. Y en principio no me quedo, que tengo el coche aparcado mal.

Mal de muchos que por bien no venga. Venga suena así como invitación. Invitarme es pedirme que no asista. Asistencia, lo que buscan delanteros, accidentados y políticos.

Política, empresa en lenguaje ley. Ley, que ya no vale ni la del oro. De oro son tus cabellos mi beibi rubia. Rubia, lo que suelo tomar con los colegas.

Colega, alguien que hace otra cosa totalmente diferente pero la llama igual. Iguales somos todos ante el semáforo de la muerte. Y de muerte están estos calamarcitos ¿Quieres?

Querer, darse contra reembolso. Reembolsar, pedir perdón con dinero. Dinero, la droga que toman los caprichos.
Y encapricharse, encontrar un problema para cada solución. Solucionar, disolver el miedo en muchas razones.

Razonar, vestir de uniforme tu propia intuición. Hasta que un día intuyes, luego existes. Existir, estar vivo pero sin tomar decisiones.

Y decidir sobre cualquier cosa, creo que eso tiene un nombre, pero ahora no recuerdo
AUTOR: Risto Mejide