Dice Benedetti al hablar de la vida en pareja que "juntos, somos mucho más que dos". Corroboraba Eduardo Punset hace unos días en una entrevista en televisión que "el amor es una cuestión de supervivencia"; porque solamente cuando te unes a otra persona puedes alcanzar metas que van mucho más allá de la suma de dos voluntades o seres vivos.

Porque no se trata de convertir dos manos en cuatro ni una mirada en dos pares de ojos. Es una multiplicación de posibilidades de enriquecimiento lo que se produce cuando decides compartir cualquier ámbito de tu vida junto a otra persona.

Todo esto es también extrapolable a la vida en sociedad; solamente si nos unimos, si abordamos el futuro unidos y con una intención de colaboración, al menos en parte, desinteresada... podremos alcanzar metas que son simples quimeras como propósito individual. La unión hace la fuerza, nunca mejor dicho.

El mejor ejemplo, esta vez lo dijo mi niña, lo tenemos en el cuerpo humano;muestra magistral de cómo la acción de distintos órganos y miles de pequeñas "piezas" consiguen dar vida a un ser humano. Pero tan perfecto organismo tiene también sus fallos; un ejemplo sería el surgimiento del cáncer a partir de una célula de las "malas" que consigue ir matando a las células buenas.

Volviendo a nuestro mundo... quizá en nuestra sociedad deberíamos todos cuidar este cuerpo llamado planeta, en el que formamos una,francamente mejorable,sociedad de convivencia... en la que el trato humano es la verdadera especie en extinción.

No parece casual que la soledad no deseada fuera el germen de la matanza de Virginia. Esa soledad enfermiza se extiende como una plaga en la era de la hipercomunicación; porque si dos personas pueden formar un abrazo... los medios abrazos no existen.

AUTOR: Ignacio Caballero.