Futuro inminente. Eso es lo que Alfonso Cuarón nos retrata en esta historia sobre el pasado mañana de la humanidad occidental que conocemos.

La acción transcurre veinte años después del momento de escribir estas letras; las ciudades como Londres (ya maltratada por 28 días después) viven con atentados terroristas frecuentes, la inmigración se ha convertido en una lacra social a denunciar y algunas zonas del mundo que hoy conocemos son guetos de marginación, muerte y destrucción. Hoy día ese lugar empieza por I y acaba en K.

Como consecuencia de la contaminación las mujeres han dejado de tener hijos; los abortos se han multiplicado y desde hace dieciocho años no ha vuelto a nacer ningún ser humano.La extinción es cuestión de tiempo.

Con este planteamiento, Cuarón nos lleva a un viaje a través del personaje de un magníficamente contenido Clive Owen (Closer), respaldado por unos condensados Michael Caine (no necesita presentación)y Julianne Moore (Magnolia) magníficos.

Owen tendrá la misión involuntaria de llevar a buen puerto, literalmente,a la única mujer embarazada de la humanidad en medio de un caos no tan apocalíptico como real. Sentir que lo que vemos en la pantalla ya sucede en ciudades de nuestro mundo de 2007 pone los pelos como escarpias.

Hay quienes consideran esta película como la Blade Runner de nuestro tiempo... y lo cierto es que tanto el protagonista como la historia en cuestión te estremecen y resultan muy cercanos; te hacen sentir que la idea de tener un hij@, lejos de aterrarte... es la única esperanza de vida que nos queda.

EL DRAGÓN ELOGIA: Una película futurista con sabor a presente continuo.

EL DRAGÓN CRITICA: Algunos tópicos del guión; sobre todo en unos malos que casi sobran porque el enemigo es la realidad.

EL DRAGÓN OPINA: Si contra el cambio climático evitamos derrochar agua... contra lo que nos depara esta historia, comencemos con una sonrisa a los que nos rodean.

ALGO PARA RECORDAR: La reacción de la población al escuchar el llanto de un bebé.

AUTOR DE LA CRÍTICA: Ignacio Caballero

Pasen y vean