Así puede considerarse la actitud y disposición de la Universidad Politécnica de Madrid para facilitar la realización de un examen de oposición a una de las candidatas que dio a luz cuarenta horas antes del mismo.
En una sociedad en la que se echan de menos más medidas de conciliación de la vida personal y laboral, la historia de María y Pablo no deja de ser un bonito ejemplo de cómo se deberían hacer las cosas.
Existe la obligación de crear un marco legislativo adecuado para que el trabajo y la vida privada no sean excluyentes; además de eso, es elogiable la actitud personal de los protagonistas de esta historia que ojalá no se hubiera convertido en noticia porque nos pareciese lo más normal del mundo. Pero no es así. Tomemos nota todos y a ver si conseguimos que el sentido común deje de viajar en titulares y se aplique con normalidad.
AUTOR: Ignacio Caballero-
PUBLICADO EN:
- ADN Madrid. 20/03/07
- LA GACETA DE LOS NEGOCIOS. 21/03/07