Me resulta complicado de entender que un consorcio aeronaútico europeo se vea obligado a prescindir de 10.000 empleados; 400 de ellos en España.
Lo que no alcanzo a asimilar es qué clase de gestión empresarial ha desembocado en esta situación; en un clima de supuesta bonanza económica como la actual en el que el crecimiento de la zona Euro y particularmente de España, es desde hace años sostenido, me da por pensar qu epagan de nuevo justos por pecadores... y además nos quieren vender el mérito de que en España serán solamente cuatrocientas personas las que serán jubiladas o dadas de baja de forma incentivada. Eufemismos del lenguaje.
Si a los ciudadanos de la Unión Europea no dejan de apretarnos el cinturón, creo que habría que pedir responsabilidades a los gestores de este consorcio por la gestión que han hecho de su trabajo y no hacer que percibamos que los platos rotos los pagan siempre otros; las cuentas públicas de cada pais que se sobrecargan con el lastre de jubilaciones anticipadas de personas productivas.
Aunque no sería la primera vez que una empresa sube en bolsa al anunciar despidos. Me pierdo, admito.
AUTOR: Ignacio Caballero
PUBLICADO EN:
- ADN. 05/03/07