Vulnerable. Así me sentí cuando vi la última cinta que cierra una trilogía magistral precedida de Amores Perros y 21 Gramos.
Todos vivimos en una torre de Babel... más conocido como planeta tierra... y los actos de una persona pueden tener consecuencias impredecibles en la vida de otra. Bajo esta premisa, el director Alejandro González Iñarritu nos invita a un viaje real por los cuatro costados del mundo.
Si en sus anteriores trabajos veía las historias como algo ajeno a mi realidad, en esta ocasión ha conseguido estremecerme en la butaca el personaje interprestado por Brad Pitt, que sin duda hace el mejor papel hasta la fecha, pero no el mejor de toda la película.


Cuando Pitt se encuentra desolado al ser abandonado con su mujer herida (Cate Blanchett) en una aldea marroquí, es cuando te sientes pequeño dentro del mundo, es cuando de nada te sirve tu cultura occidental o tu poder económico... es un brutal encuentro con la igualdad primitiva de los humanos frente a los humanos.
Los punteos de guitarra de la banda sonora son como pellizcos en el alma... y las teclas del piano que acompañan a la historia son una cascada de emociones que te atraviesan el corazón... que sale de la sala de cine... fortalecido o destrozado... sin término medio.

EL DRAGÓN ELOGIA: La capacidad de este director, por tercera vez consecutiva, de ser capaz de hacerme sentir en mi propio cuerpo, el estremecimiento de las historias que cuenta.

EL DRAGÓN CRITICA: que películas como esta sean tan aisladas.

EL DRAGÓN OPINA: una obra maestra.

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AUTOR: Ignacio Caballero.