"Dos de leche y dos de pan"... esa expresión es la que más veces he escuchado de mi madre a la hora de hacer un recado cuando era pequeño.
Recuerdo que en aquel entonces bajaba a la calle siempre con la misma bolsa. Era una bolsa de tela, que servía de forma magistral para poder traer lo que mi madre había pedido.
De hecho, recuerdo que cuando la panadera me preguntaba si quería bolsa, siempre le decía que ya llevaba una... supongo que en aquel entonces el consumo de bolsas de plástico sería algo insignificante... y por lo tanto... no sería un problema para el medio ambiente.
Era solamente un pequeño gesto... dos de leche y dos de pan... pero aquella bolsa... si volviera a utilizarse de forma generalizada... nos regalaría más y mejor vida en este planeta. Mañana sin falta, compraré una bolsa de tela; será mi pequeña contribución contra el cambio climático. ¿Te apuntas?.
AUTOR: Ignacio Caballero
PUBLICADO EN:
- 20 MINUTOS Madrid. 07/02/07










Escribe un comentario