Si alguien te regala este libro es porque te quiere. A esa conclusión llegué yo cuando me lo regaló una chica llamada Fátima; que como la noche de Amos Oz... tiene nombre de mujer.
Oz nos cuenta la historia de Teo y Noa, una historia de amor incondicional en el que, de forma magistral, el autor nos enseña que uno termina justo donde comienza el otro.
Bajo la premisa de un proyecto en el que Noa quiere redimirse de su labor como educadora; sacando adelante un centro de rehabilitación para drogadictos que lleve el nombre de un alumno suyo muerto por esa causa, Amos Oz nos muestra la historia de amor que Noa comparte con Teo... y viceversa.
En ocasiones nos regala pasajes del libro vistos desde el punto de vista de él y de ella como si Amos Oz tuviera una dualidad perfecta entre el enfoque masculino y femenino. Para recordar queda cómo describe la llegada de Noa encendiendo las luces de la casa como si fueran las de una pista de aterrizaje.
Al final, la sensación de que la persona con la que compartes tu camino en la vida, debe ser alguien que te quiera aunque a veces no entienda lo que estás haciendo... está mostrada de forma sublime.
Si te regalan este libro, es que te quieren mucho. Si no, quiérete a ti mism@.
UN PASAJE PARA RECORDAR: Ella me lanzó de repente una mirada de "no me dejes sola", como arrojándome un cálido pedazo de su amor a la vida. Temblé
AUTOR: Ignacio Caballero










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