Después de ver esta película lo primero que pienso es que alguien debió pensar que la química que Bill Murray consiguió en Lost in Translation con sus silencios y miradas, se podría repetir hasta la saciedad con igual éxito. Craso error.
Esta es la historia de un mujeriego que entra en declive existencial y recibe una carta anónima en la que se le asegura que un supuesto hijo suyo de diecinueve años y al que no ha visto nunca, ha salido en su busca. Es entonces cuando el protagonista de la historia "peregrina" visitando a todas sus exparejas, encontrando en cada caso una historia muy diferente y que, supuestamente, van formando la moraleja de toda la historia.

Como espectador me quedé esperando un giro final que diese sentido a todo; sobre todo a esa colección de silencios sin sentido y a esa metralleta de fundidos en negro a juego con la imaginación del guionista.
Después del éxito conseguido con Sofía Coppola algún productor pensó que Bill Murray solo tenía que clonar aquel maravilloso personaje "perdido" en Tokio. Sin embargo en Flores Rotas lo único perdido es el tiempo en verla.
EL DRAGÓN OPINA: Telefilm de sobremesa.
EL DRAGÓN ELOGIA: Bill Murray, que hace lo que puede con este personaje.
EL DRAGÓN CRITICA: El ritmo lamentablemente lento.
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AUTOR: Ignacio Caballero










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