Todo estaba preparado en la noche mágica. En cada parte de nuestra casa había un regalo colocado estratégicamente... y cada uno de las sorpresas tenía su propio mensaje escrito a mano.
Una vela para dar luz en la oscuridad a cada regalo... y la música de Amelié sonando suavemente en medio de ese carrusel de sorpresas y emoción en una noche mágica que hicimos nuestra, como siempre.
Ella cerró los ojos y cuando los abrió pudo ver y sentir todo eso. Ella me dijo que el presente es un regalo, por eso se llama presente; esa noche de reyes, una vez más, mi regalo fue Ella. Mi chica goonie.
AUTOR: Ignacio Caballero.










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