Es uno de los sentimientos más complicados de definir pero que, sin embargo, es la clave de la mayoría de los comportamientos. Ejemplos: en una empresa un trabajador feliz es más productivo, ahora lo llaman "salario emocional", queda más técnico así. Otro ejemplo es el de abaratar ciertos servicios como la telefonía móvil, que sigue resultando carísima; seguro que una bajada de precios importante provocaría un tráfico de llamadas mucho más elevado; porque la gente estaría contenta por gastar poco... al menos aparentemente.
Los trastornos de alimentación o el rendimiento escolar tienen mucho que ver con la felicidad de la persona que los sufre; muchas veces se buscan atajos sin sentido porque los ingredientes de algo tan abstracto como "la felicidad" son muy particulares de cada persona.
Una última reflexión; el primer ingrediente de la felicidad se llama sonrisa sincera... recalco lo de sincera... barra libre.

AUTOR: Ignacio Caballero