No pasa nada porque en España se de ejemplo con una medida pionera como la de la Pasarela Cibeles; puede que hasta acertemos. No se van a producir milagros, pero al menos ahora todo el mundo sabe que una talla 38 y un índice de masa corporal razonable son un buen comienzo para hablar de salud.
Pero vayamos más allá porque muchas de las pacientes que acuden a nutricionistas y psicólogos/as tienen el origen de su problema en su entorno familiar; hay muchos casos en los que la joven anoréxica y/o bulímica es tratada por una terapeuta, pero en realidad también es el padre o la madre la clave de ese trastorno, porque muchas veces son los progenitores de estas chicas los que tienen conductas nada ejemplarizantes para la el trastorno alimenticio de su hija; pongamos por ejemplo las madres que comen como pájaros y luego pretenden que su hija coma "en condiciones", o las familias en las que se obvia una cena o se da dinero para que "luego comas algo". Sin olvidar los novios o amigos de estas chicas que en ocasiones dicen cosas como "te estás poniendo gordita"... o me gustas más de otra forma.
La alimentación forma parte de la educación y por tanto requiere tiempo y dedicación. Todas las personas que rodean a la persona anoréxica o bulímica son protagonistas de su curación; algunas de estas personas lo sufren y padecen, intentan ayudar, pero en muchos otros casos, tienen gran parte de la responsabilidad de ese trastorno. La felicidad cura la anorexia, la bulimia... empezemos por ahí; ¿tu hija sonríe con frecuencia?
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- WOMAN. Noviembre 06










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